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  • claraperez457

Asesinado el fiscal que investigaba el golpe de estado de 2002 contra Chávez



CARACAS. El fiscal Danilo Anderson, que acusaba de golpistas a los disidentes venezolanos, fue asesinado en un atentado terrorista con explosivos colocados en su coche el jueves por la noche, cuando salía del curso de postgrado en Ciencias Policiales en la caraqueña urbanización de Los Chaguaramos.


Hasta el momento, nadie se ha atribuido el crimen que ha conmovido a Venezuela. Tanto la oposición como el oficialismo, el Legislativo y la Conferencia Episcopal Venezolana condenaron de forma unánime el atentado terrorista, que motivó la suspensión del viaje del presidente, Hugo Chávez, a Costa Rica para asistir a la XIV Cumbre Iberoamericana, aunque ayer mantenía su visita oficial a España del próximo lunes.


El ministro del Interior, Jesse Chacón, explicó que el atentado se produjo entre las 10 y las 11 de la noche, hora local: «La carga explosiva del tipo C-4 fue colocada debajo del asiento, en la parte del chasis, para ser detonada por control remoto en forma ascendente, lo que calcinó al fiscal». El ministro prometió una rápida investigación para «dar pronto con los autores del abominable crimen».


Anderson era el encargado por parte del Gobierno de llevar todos los casos contra los disidentes civiles y militares como los de Plaza Altamira, los presos políticos del estado Táchira, las explosiones en la Embajada de España y el Consulado de Colombia ocurridas en febrero de 2001.


También ordenó la prisión para el alcalde de Baruta, Henrique Capriles Radonski, durante cuatro meses por la presunta toma de la Embajada de Cuba. Capriles fue de los pocos opositores que ganó en las elecciones regionales del pasado 31 de octubre.


Hace dos meses, el fiscal Anderson inició un juicio por golpismo contra 400 personas que habían firmado el decreto de Pedro Carmona, quien asumió la Presidencia durante 48 horas durante los sucesos del 11 de abril de 2002. La oposición ha solicitado una ley de amnistía en el Parlamento para acabar con las persecuciones.


En las puertas de la Fiscalía General, simpatizantes chavistas acusaron a los magistrados del Tribunal Supremo de Justicia de ser los presuntos responsables del atentado, por haber dictaminado que no hubo golpe de estado el 11 de abril sino un vacío de poder. «Pedimos la destitución de los magistrados», dijeron.


Crimen «importado»


La diputada chavista Iris Varela afirmó que el atentado era importado: «Hace un mes nos avisaron desde Colombia que venían atentados». La diputada, conocida como la «fosforito», acusó del suceso a los paramilitares colombianos y a la oposición.


El vicepresidente, José Vicente Rangel, calificó de «brutal y monstruoso» el atentado, al mismo tiempo que hacía un llamamiento a la calma, a no acusar a nadie a priori y a realizar una investigación transparente. Los restos del fiscal fueron velados en la Asamblea Nacional, donde todas las fuerzas políticas condenaron y repudiaron el acto terrorista.


LUDMILA VINOGRADOFF CORRESPONSAL/

Fuente: 20/11/2004

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